Lugar y horario
17:00-18:30
Profesor
Eduardo Mora-Esperanza Orgaz
15. Oct 03. Dec. 2026 Jueves 17:00

BIZANCIO: HISTORIA CULTURA Y ARTE

PROFESOR: Eduardo Mora-Esperanza Orgaz

Licenciado en Historia por la U.C.M. Profesor titular de EE.MM.

 

PRESENTACIÓN DEL CURSO

Este curso no es de fechas y batallas, aunque también; trata de generaciones que sobrevivieron mil cien años sobre el filo de la navaja. Bizancio es Roma más Grecia más cristianismo, un Imperio que sobrevivió un milenio a la caída del Imperio romano de Occidente, gracias a que supo adaptarse.

Quien desee entender por qué Oriente y Occidente son tan distintos hoy, debiera empezar por aquí: Bizancio es el puente que comunicaba ambos mundos. Un puente que se rompió en 1453… cuyos restos seguimos utilizando.

ÍNDICE

Introducción: el imperio olvidado

Bizancio no es historia lejana. Es la razón por la que hoy tenemos derecho romano, arte ortodoxo y una capital europea, Estambul, de un país musulmán.

  1. La ciudad en el estrecho frente a la ciudad de los ciegos. Bizancio y su marco histórico

Constantinopla fue el muro que sostuvo Europa durante mil años: mientras Roma caía y Occidente se hacía trizas, Bizancio aguantó y fue un escudo contra persas, árabes y búlgaros; no olvidaba a Platón y Aristóteles, los copiaba y guardaba; sin sus bibliotecas no hubiera habido Renacimiento. Cuando cayó en 1453, no solo murió un imperio, se acabó la Edad Media y empezó la Edad Moderna.

  1. El hombre bizantino

Planteo de una visión acerca de Bizancio, alejada de la tópica imagen de esta civilización como exótico laberinto de intrigas, hervidero de pasiones y controversias teológicas, o tenebroso escenario de una lenta decadencia. Es una convocatoria para retratar los tipos y personajes más representativos de este periodo histórico.

  1. Justiniano y Teodora: Oriente se desplaza hacia Occidente

Justiniano y Teodora no conquistaron solo tierras: movieron el centro del mundo de Roma a Constantinopla: con las armas de Belisario, las leyes de Triboniano y la visión política de la emperatriz. No salvaron el Imperio Romano, crearon el Imperio Bizantino, y su sombra llega hasta nuestras leyes y nuestra idea de Estado.

  1. La provincia bizantina de Spania

Spania fue el último suspiro de Roma en la Península Ibérica: setenta años en los que Bizancio nos recordó de dónde veníamos. En 552 el Imperio cruza el Mediterráneo y, aunque la ocupación solo duró hasta 624, la Península ya no miró solo al norte. Bizancio nos conectó otra vez con Oriente. Spania nos enseña que nuestra tierra siempre ha sido puente. Cuando pensamos que solo somos Europa, Bizancio nos recuerda que también somos Mediterráneo.

  1. Heraclio, el Griego

Heraclio no fue un emperador romano más: fue el primero que dejó de ser romano para salvar a Bizancio. En el 610  llega del norte de África, deja de hablar latín y decreta el griego como idioma oficial; y, para frenar a los árabes, inventa los “themas”. Por eso es “el Griego”. Heraclio entendió que, para sobrevivir, Bizancio tenía que dejar de mirar a Roma y empezar a mirarse a sí mismo. Sin él, Constantinopla hubiera caído en el 630 y no en 1453.

  1. Monjes y emperadores: Bizancio en la época iconoclasta

La crisis iconoclasta fue la guerra civil de Bizancio, emperadores versus monjes, enfrentados por el alma del imperio.

Algunos emperadores ordenaron destruir imágenes religiosas, en su opinión, para salvar al imperio, no por odio al arte. Los monjes defendieron los iconos porque, según ellos, sin imágenes Dios se volvía lejano.

  1. Basilio II, el matador de búlgaros

Basilio II ganó al miedo. ¿Matador de búlgaros o cirujano que cortó el mal de raíz para que el Imperio sobreviviera?

  1. “Filioque”: controversia y cisma

El cisma de 1054 empezó por una palabra de tres sílabas, “filioque” (“y del Hijo”), que dividió a la Cristiandad. Roma añadió “filioque” en el Credo para defender a Cristo (el Hijo). Constantinopla lo rechazó para defender al Padre. “Filioque” fue la excusa de la controversia y el cisma. La causa fue el poder: ¿Quién manda en la Iglesia, el Papa o el Emperador?

  1. Occidente llega a Oriente: Bizancio y las cruzadas

Las Cruzadas no fueron Occidente salvando a Oriente, fueron Occidente descubriendo a Oriente… y saqueándolo. Llegó como invitado que incendia la casa. Desde 1204, Bizancio nunca se recuperó.

  1. La cuesta abajo del imperio

El Imperio Bizantino no cayó estrictamente en 1453, sino que murió de las mil heridas que le asestaron desde la batalla de Manzikert en 1071, que fue la primera de ellas. La “cuesta abajo” no es un accidente, sino desgaste: menos tierra, menos oro, menos aliados. 1453 fue únicamente el final, no la caída entera.

 

ACTIVIDAD COMPLEMENTARIA

Visita a las catedrales ortodoxas griega y rusa de Madrid, estudiando la dimensión artístico-religiosa del bizantinismo: a) El templo ortodoxo: arquitectura e interpretación simbólica. b) El iconostasio: organización y simbología. c) El icono: significado y realización.